mar 31, 2010

Enviado por Lili Renteria

Talco – Un Drama de Tocador

Talco – Un Drama de Tocador

Talco, un drama de tocador, junto con Chamaco y Nevada, forman parte de la trilogía Fugas de invierno del joven dramaturgo cubano Abel González Melo. Paradójicamente esta mirada desde la perspectiva de un voyeur a los submundos habaneros, su hampa, su corrupción, su lucha, su dolor y sus ondas expansivas hacia lo social significativo, suceden en invierno, una palabra que casi no se pronuncia en la tórrida geografía de la isla de Cuba. Pero en los sentidos figurados de la palabra invierno quizá se encuentre la luz en este invierno habanero. Invierno: frío, final de la vida, vejez, muerte. Manejando estos sinónimos, asociados al enfoque social de las tres obras, nos enfrentamos con un sentido inequívoco de confrontaciones entre lo viejo (lo social significativo) y lo nuevo (lo personal significativo). Como si el camino para encontrar las metas personales estuviera estrechamente en contraste con las normas sociales vigentes desde hace mucho tiempo.

En Talco, Abel González Melo regresa, casi obsesivamente, hacia una sexualidad en venta, como único recurso juvenil para salir adelante, la corrupción, la huida del campo a la ciudad, la homosexualidad y la muerte. Quizá el elemento nuevo en Talco es la inclusión del tráfico de drogas como argumento y pilar de la fábula.

La anécdota narra la historia de cuatro personajes, convenientemente situados en el semiderruido cine El Mégano (recientemente cerrado), frente a las ruinas del teatro Campoamor, al fondo del Capitolio Nacional. Javi, mejor conocido como El Ruso (porque nació en Kazajstán), es el administrador y proyeccionista de la sala. Su amiga Máshenka La Dura, una travesti de mediana edad, es la acomodadora y alma de El Mégano. Las tandas corridas se llenan de hombres que aprovechan lo accesible del lugar para un rápido desahogo sexual. Masturbadores compulsivos (tiradores), homosexuales de doble vida,

Cine El Mégano

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prostitutos (pingueros), se acomodan en la oscuridad de la sala y dan rienda suelta a sus pulsiones mientras en la pantalla se proyecta una película de Tarantino o de Kieslowski. Pero el cine El Mégano es mucho más. Es también un centro de operaciones para la venta de drogas y la prostitución con extranjeros.

El trasiego de la droga para los empleados de El Mégano no consiste sólo en revender la que compran a los traficantes. El negocio redondo pone en mano de la prostituta la venta de la droga a los extranjeros, y posteriormente la mujer, fingiendo consumir mucho, debe robar las cápsulas de cocaína al cliente. Así la droga puede ser revendida y la ganancia queda completa para los vendedores.

  1. Autor: Abel Gonzalez Melo
  2. Dirección: Alberto Sarrain
  3. Producción: Arca Teatro Y La Má Teodora
  4. Actuan: Juan David Ferrer, Ariel Texido, Oneysis Valido, Norberto Correa
  5. Género: Drama
  6. Fecha: 2010-04-16 00:00:00 a las 8:30 PM
  7. Notas:

    Premio de Dramaturgia del Teatro Máximo Gorki de Berlín 2009 Goethe-Institute / International Theatre Institute / Casa Editorial Tablas-Alarcos)

    No apta para menores de 18 años. La obra y su puesta contienen material sexual explícito, violencia y lenguaje de adultos que pudieran herir la sensibilidad de algunos espectadores.

La obra comienza cuando Zuleidy, la prostituta de turno, una arquitecta guantanamera que buscando salir de la miseria se queda ilegalmente en La Habana bajo la protección de El Ruso, se ha tragado una cápsula de cocaína cuando intentaba esconderla bajo la lengua. Javi quiere recuperar la cápsula a toda costa porque la necesita para completar el pedido de un comprador que está por llegar. Los esfuerzos por obtener la droga someten a Zuleidy a un verdadero calvario.

Jugando con la misma estructura episódica y de retrospectivas que en las dos primeras obras de la trilogía, los personajes de Talco se entrecruzan, se encuentran, se alejan y retornan al centro de la tragedia. Una serie de circunstancias fortuitas, como en el patrón clásico de Edipo, conduce a los personajes a caminos sin salida y finalmente a la muerte.

Igualmente Talco se mueve, estilísticamente, dentro de la estética del realismo sucio que ha florecido en Cuba durante los últimos años, tanto en el teatro como en la narrativa y la poesía. Su fuerte contenido sexual, lo explícito de este contenido desde el punto de vista verbal y físico, la violencia de las escenas, pueden hacer sentir mal a algunos espectadores. Suplicamos al público interesado que tome en cuenta estas consideraciones antes de asistir a las funciones.

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